Retiro Ignaciano de Sanación de marzo

Miércoles, 15 Marzo, 2017 - 11:30

Del 10 al 12 de marzo de 2017 se ofreció en la Casa un Retiro Ignaciano de Sanación que llevaba por título: "Dios es la roca en que me refugio" (2 Sam. 22,3).

El objetivo del Retiro fue ayudar a los participantes a sanar interiormente a través del reconocimiento y superación de los "refugios" que la persona se construye para defenderse de Dios, fuente de amor y de vida verdadera".

Participaron 45 personas de este Retiro y el equipo que acompañó el proceso que hizo cada uno estuvo conformado por los Cooperadores Parroquiales: P. Walter Torresi, P. José Daniel Baudino y H. Pepe Carabio; por las Cooperatrices Parroquiales: H.Ma.Bernardita Moschen, H.Ma.Leonor Jaureguiberri y H.Ma.Cristina Repetti; los laicos: Cristina Sueldo, Candida Silvera, Susana Queiros y Diego Bruno.

Compartimos algunos testimonios:

Alicia, de San Salvador. Vine con el corazón herido, vine a pedir perdón y a perdonarme. Traté que el Señor entre e mi corazón. Ahora, estoy feliz y reconciliada con Dios, conmigo y los míos.

Sonia, de salto: Estuve retirada de la Iglesia. Teniendo todo me faltaba todo: Dios. Pido que Él me ayude a no alejarme de Él porque  Él es mi refugio. Sentí el abrazo de Jesús y fue muy sanador.

Gisel, de San José (Entre Ríos). El Señor vino a mí y tomó mi vida.  Tuve un encuentro con Él muy liberador en la confesión. Dios abrió mi corazón y allí me mostró todo lo que tenía que sacar y compartir la carga con Jesús y hacer mi vida más libre.

Rosario, de Salto. Estoy haciendo un camino de sanación y encontré cosas que no estaban del todo bien ubicadas y este retiro me ayudó a descubrir lo que necesitaba  sanar. Hoy el Señor pasó por mi vida. Hoy confío más  en Él.

Andrea, de San José (Entre Ríos): vine con la intención de sanar una herida muy fuerte. No es solamente esta sino que hay muchas heridas que tengo que sanar y gracias a la ayuda de mi acompañante pude sacar muchas cosas. Mis seres queridos  me están esperando y a ellos quiero abrazar y sentirme abrazadas por ella.

Carmen, de Concordia (Entre Ríos): Vine a buscar sanación. Me voy con la felicidad. El  Señor me hizo comprender la sanación con la Pasión de nuestro Señor, aceptando fuertemente el dolorn la esperanza de su gloriosa resurrección.

Julia, de Salto. La imagen que me llevo es Jesús crucificado. La imagen que me llegó es la cruz que nos lleva a la vida. Quiero hacer un gesto de abrazar a Jesús. Jesús me abrzó y a través de mi dar luz a mis hermanos de comunidad.

Luciano, de Salto. Me renovó y reconocí los refugios y encontrar el centro de mi vida. Me voy centrado en Cristo.

Nury, de Salto. Doy gracias a Dios. Pero también reconozco que me ha sanado de muchas heridas que desconocida. Hoy vuelvo a mi comunidad renovada.

Cristina de Concordia (Entre Ríos). Quería venir por más que tenía identificadas mis heridas, esto me ayudó para ver donde me refugiaba, y quiero poner al Señor en el Centro de mi vida. Para volver a estar alegre y feliz.

Cristina, de Bella Unión. Quise que viniera mi madre. Estoy contenta descubrí que mi refugio es Cristo. Yo estuve en todos los refugios. Ahora recibí el abrazo de Jesús.

Rosa, de General Campos (Entre Ríos).  Vine con muchos problemas. Me voy más tranquila y confortada a pesar de que las heridas siguen allí.

Roxana, de Concordia (Entre Ríos). Descubrí que en todas la angustias y tristezas,  hay que poner a Jesús en centro y dejar que todo lo tome Él y conduzca nuestra vida.