Retiro para Jóvenes en julio

Fueron 11 los jóvenes que participaron del Retiro que se realizó del 7 al 9 de julio de 2017.

Este Retiro ignaciano llevaba por título: “Señor, qué bien estamos aquí” (Mt. 17,4), y se ayudó a los jóvenes a contemplar distintos momentos de la vida de Jesús en su vida pública.

El equipo que estuvo al frente de esta experiencia espiritual fueron las Hnas. Ma.Cristina cpcr, Ma.Melisa cpcr y P.Walter cpcr

Maxi (Salto): Vine al Retiro porque estaba por un mal camino, y entre un poco “negado” de todo. Me voy más tranquilo, renovado.

Julieta (Salto): Vine desanimada. Ahora me voy feliz, contenta, con fe. Sigo con Dios. Encontré nuevos compañeros de camino cristiano.

Karen (Salto): Me traté de concentrar respetando las consignas que nos daban. Me voy con algunas dudas pero reafirmé que quiero seguir a Cristo.

Trini (Paysandú): No sabía que el Retiro era de silencio, pero el silencio me ayudó a encontrarme con uno mismo. Con propósito de cerrar y resolver algunas cosas que tenía abiertas, con el acicate de tomar decisiones. Me ayudó a proponerme ir por el camino de ser mejor persona cristiana y no del tener o aparentar.

Lucas (Chajarí, Entre Ríos): No me costó el silencio, porque estoy estudiando fuera y vivo solo. Me ayudó la experiencia de estar con el Señor. Me gustómucho, me voy muy contento y con fuerzas de seguir y hacer pronto otro Retiro.

María Amalia (Young): Vine porque me invitó mi hermana y en realidad lo necesitaba. Me ayudo bastante, porque pude sanar heridas a través de las charlas, las oraciones y la confesión que hice.

Diana (Paysandú): Me ayudó mucho para orientarme la charla sobre los dos caminos (dos Banderas ignacianas) para distinguir el camino falso y el camino de la verdad de Cristo

Matías (Salto): Vine medio “destrozado”, me voy un poco mejor y con un manual para seguir poniendo “parches”. Me voy más con la convicción de que Dios perdona todo, y que lo malo sirve para dejarlo atrás y aprender a no hacerlo más.

Manuela (Young): Vine para acercarme más a Jesús. Me sirvió mucho.

Agustín (Young): Esta semana había terminado con mi novia y me sentía un poco mal. No me arrepiento de haber venido, me ayudó mucho las orientaciones.

Lucía (Salto): Me costó el silencio. Significó mucho este Retiro, me ayudó a ordenar mi vida, mi corazón, a marcar mejor mis objetivos y reforzar mi fe. Me ayudó a cerrar una etapa de mi vida y comenzar otra.